File Inyector es una herramienta muy pequeña y sobre todo muy útil para aquellos que no deseen que otros puedan acceder a sus archivos personales.
La forma de trabajar de File Inyector es muy sencilla, tan solo tendrás que cargar una imagen, pulsar sobre "Inyectar archivo", y después seleccionar el fichero que vas a proteger. A continuación, se te pedirá una contraseña, y una vez introducida, el archivo ya quedará oculto. Para acceder nuevamente a él, tan solo tendrás que volver a cargar la imagen y extraerlo introduciendo la clave.
A simple vista la imagen seguirá exactamente igual, aunque eso sí, su tamaño aumentará, pero bueno... ¿quién se va a enredar a mirar ese detalle?, seguramente casi nadie. Por tanto File Inyector te resultará una aplicación perfecta para proteger tus archivos.